
· Cambios metodológicos sin sustento público.
· Muestreo que no refleja la realidad del sistema.
· Oportunidad y uso de la encuesta.
· Resultados y afectaciones sociales.
· Sesgos en la interpretación de los viajes.
· Pago, subsidios y opacidad.
· Costo, calidad y realidad del servicio.
· Una calificación que no refleja la realidad.
· Diálogo y siguientes pasos.
Desde el Observatorio Ciudadano de Movilidad y de Transporte Público del Estado de Jalisco (OCMTPJ) manifestamos nuestra preocupación y extrañamiento ante los cambios realizados en la metodología de la encuesta de percepción del transporte público, así como por la forma y el momento en que se presentan sus resultados, los cuales hoy se utilizan como insumo para justificar decisiones de alto impacto social, como el aumento a la tarifa.
La encuesta presenta una modificación radical en la manera de evaluar. Anteriormente, la encuesta utilizaba una escala de calificación de 1 a 10, donde 10 representaba el mayor nivel de satisfacción; en la versión más reciente, se cambia a una escala de 1 a 5, lo que rompe por completo la posibilidad de comparar resultados históricos y evaluar la evolución del sistema a lo largo del tiempo. Desconocemos las razones de este cambio. No se ha explicado si responde a una decisión meramente mediática o si existe una metodología técnica sólida que lo respalde. Esta falta de claridad debilita la credibilidad de los resultados y no da confianza en los resultados.
Respecto al proceso de muestreo, persiste una subrepresentación del transporte colectivo convencional. Únicamente el 23.5% de las encuestas fueron aplicadas a personas usuarias de este medio, pese a que concentra aproximadamente el 60% de los usuarios diarios en el Área Metropolitana. Desde el OCMTPJ se ha señalado reiteradamente la importancia de que la cantidad de encuestas guarde proporcionalidad con la demanda real de usuarios y, en lo posible, se contemple cada ruta para preservar la aleatoriedad y asegurar la representatividad de los resultados.
Resulta preocupante que la encuesta se haya realizado hasta el mes de noviembre, cuando año con año es sabido que el Comité Técnico Tarifario y la Secretaría de Transporte requieren este insumo para evaluar el sistema y definir la tarifa. Hacemos un extrañamiento directo al IMEPLAN, como responsable de su elaboración, y a la Secretaría de Transporte, por la falta de claridad y oportunidad en este proceso.
Los propios resultados de la encuesta evidencian que un aumento en la tarifa impactará de manera desproporcionada a los grupos más vulnerables:
- El 74% de las personas usuarias cuenta con estudios hasta nivel preparatoria, grupo que en general percibe menores ingresos.
- El 53% de las personas usuarias son mujeres, quienes enfrentan una brecha salarial persistente.
- El 21% son estudiantes, con ingresos bajos, nulos o dependientes de terceros.
- El 10% realiza viajes de cuidado, que implican no uno, sino múltiples traslados diarios.
Para estos grupos, el aumento de la tarifa a 14 pesos no solo representa un mayor gasto económico, sino una restricción directa al ejercicio de otros derechos.
El 45% de las personas usuarias continúan realizando sus pagos en efectivo. Al considerar a quienes pagan con tarjeta a tarifa completa, el 88% de los usuarios asume íntegramente el costo del pasaje, mientras que únicamente el 7% recibe algún tipo de apoyo o subsidio. Asimismo, el 15% de las personas usuarias reportó percibir ingresos mensuales inferiores a $9,999.00 pesos.
Este contexto incrementa la incertidumbre en torno al subsidio de 1,200 millones de pesos anunciado por el Gobernador Pablo Lemus, ya que no se ha precisado a qué población estará dirigido, cuál será su alcance real ni cómo se atenderá a casi la mitad de los usuarios que continúan pagando en efectivo, situación que conlleva riesgos operativos, como el manejo de cambio y posibles pérdidas económicas.
La encuesta señala un gasto promedio diario de 39 pesos en transporte público, frente al gasto de 109 pesos en otros modos como: taxis, mototaxis, servicios de plataforma u otro transporte irregular. Recordamos que la existencia y crecimiento de estos servicios de transporte responde, en muchos casos, a la falta de cobertura, mala calidad o precariedad del transporte público oficial.
Consideramos un error técnico el aceptar como respuesta que el 33% de los viajes en transporte público tiene como motivo “regresar a casa”. El regresar al hogar no constituye la causa que origina el desplazamiento, sino su destino final. Este dato oculta las actividades reales que obligan a las personas a desplazarse (trabajo, escuela, cuidados u otros) y genera un sesgo importante en la interpretación de la movilidad cotidiana.
Además, los usuarios siguen considerando que:
- El 20% menciona que el costo del pasaje es alto en relación con la calidad.
- El 14% señala mala calidad asociada a la baja frecuencia.
- El 13% considera que las unidades están en mal estado.
- El 14.7% identifica tiempos de espera excesivos.
La calificación promedio de 4.2, en una escala de 1 a 5, no refleja las condiciones reales de operación del sistema. Existen zonas en el AMG donde el tiempo de espera supera los 30 minutos y casos documentados de personas que esperan entre una y hasta dos horas para poder abordar una unidad.
Desde el Observatorio Ciudadano de Movilidad y Transporte de Jalisco hacemos un llamado a las autoridades, a la Secretaría de Transporte y al IMEPLAN, para abrir un espacio de diálogo y construir conjuntamente otras formas de evaluación del transporte público. Consideramos indispensable avanzar hacia evaluaciones objetivas y técnicas, que no dependan únicamente de la percepción de las y los usuarios. Asimismo, para fortalecer la transparencia y credibilidad del proceso, se recomienda que estas evaluaciones estén a cargo de una entidad independiente; y, si el IMEPLAN continúa llevándolas a cabo, se solicita la presencia y supervisión de representantes de la sociedad civil tanto en el trabajo de campo como en el análisis de datos estadísticos.
Si bien el impacto mayor del transporte público es en el Área Metropolitana de Guadalajara, se deberá de presentar un plan para comenzar a evaluar el transporte público en ciudades medias, donde el aumento de la tarifa del transporte público también se aplicará.
El transporte público es un derecho a la movilidad y un servicio esencial. Su evaluación y toma de decisiones deben estar a la altura de su importancia social y del impacto que tiene en la vida cotidiana de millones de personas.
